MEDALLA DE ANDALUCÍA 2017

ESPA-presencial comparte un taller de coaching con Apafima

Est En Tu ManoTienes un talento que espera ser revelado. Liberar tu potencial está en ti. La “moneda mágica del esfuerzo” está en tu mano. 

¿Coaching? ¿Qué es eso? Es un procedimiento capaz de crear las condiciones necesarias para crecer aprendiendo y, para ello, busca que las personas consigan lo mejor de sí mismas mediante un entrenamiento personalizado.

Un aspecto muy interesante del coaching, desde el punto de la convivencia, es el respeto al otro como legítimo dejándole para que sea como es.  Sus principios son:

  • Nadie está en posesión de la verdad. La misma realidad puede observarse desde diferentes puntos de vista.
  • Las personas actúan de la mejor manera dentro de sus posibilidades.
  • El ser humano es completo, no le falta nada. En su interior contiene un enorme potencial que hay que liberar.
  • Las personas pueden cambiar. Los hechos no, pero sí la interpretación de los mismos.

DesorientadaDesde la mirada de la acción tutorial es relevante que el coaching ayude a diferenciar lo que somos de lo que hacemos porque defiende que somos mucho más de lo que hacemos y que podemos elegir quién ser…  

¡Dejar a un lado  dudas e incertidumbres!…

¡Ser decididos y elegir el “ejemplar “correcto de esa gran variedad de opciones que componen la biblioteca de la vida! Elige Y A Por L

En definitiva, en el ámbito educativo, el coaching puede contribuir a sacar lo mejor del alumnado inculcándole responsabilidad personal mediante el fortalecimiento de su autoestima.

Es complejo pero poco a poco puede aprenderse… Aunque eso sí, hemos de tener:

  • Paciencia
  • Imparcialidad
  • Interés
  • Escucha activa
  • Percepción y apoyo permanente
  • Consciencia de uno mismo
  • Mucha atención

Con esta finalidad, el miércoles, 26 de abril de 2017, el alumnado de ESPA-P y su tutora, Yolanda Amate, asistieron a un taller de coaching en la sede de Apafima (Asociación de pacientes de fibromialgia).

Fue impartido por Berta Álvarez Mansilla, titulada en coaching y liderazgo personal, licenciada en psicopedagogía y cofundadora del Centro Decide.

Su dilatada experiencia es fruto de haber dirigido durante diez años centros de menores y jóvenes que cumplían medidas judiciales por maltrato familiar. También ha trabajado los conflictos con las familias ayudando a restablecer la armonía entre sus miembros y, por supuesto, ayuda con sus sesiones a superar dificultades con esfuerzo y positividad.

En enfermos y enfermas en los que la superación personal y las ganas de luchar es esencial y en adultos inseguros y desmotivados de escasa autoestima, las directrices de una coach como Berta son muy interesantes… y es que ella cree firmemente en “la capacidad de la persona para lograr lo que se proponga” y, por ello, lleva más de 16 años “acompañando a personas en su camino para conseguirlo y creciendo con ellas”.

Y con esta frase empezó Berta esta inenarrable experiencia:

“Nada sucede hasta que algo se mueve”

                                                                                                      (A. Einstein)

Interesante punto de partida para analizar qué significa el bienestar personal, es decir, ese  difícil equilibrio entre lo que hacemos, lo que pensamos y lo que sentimos; y a partir de ese punto, en un taller de más de tres horas de duración ininterrumpida, comprender la importancia de distinguir cuáles son nuestros valores y  necesidades.

El alumnado y las enfermas (Bueno, rectifiquemos… Enfermas y un enfermo. Corrección importante que rompe el falso mito de que la “fibromialgia es cosa de mujeres”), todos juntos en el mismo camino… Meditando y debatiendo sobre miedos, actos y luchas internas entre pensamiento y sentimiento. Sin diferencia alguna; nadie cuestionó la razón de por qué se encontraba sentado allí, y por eso, todas las intervenciones fueron aún más enriquecedoras. Y, en todo momento, las directrices de Berta, sus contra-argumentos…

Las fichas de trabajo distribuidas y la cumplimentación de las mismas permitieron que cada asistente “perfilase” la rueda de su vida; una rueda que, en la mayoría de los casos, tenía tantas aristas y era tan desproporcionada y pequeña que, difícilmente rodaría en el día a día, salvo que se corrigiesen muchos aspectos de ella.

La implicación y motivación del alumnado fue excepcional. Todos fueron siguiendo paso a paso las instrucciones de la coach.    

El testimonio de algunas enfermas hilaba con los de alumnas como, el de Isa o Alicia… Ojos vidriosos, llantos contenidos y sonrisas, muchas sonrisas. La complicidad y, me atrevería a decir la empatía del alumnado con las enfermas, se puso de manifiesto desde el inicio hasta el final… Podría citar, por ejemplo, la bonita despedida de Carmen, presidenta de la asociación, con Reda y su tutora; o el “titular” reducido a una palabra de cómo definieron los asistentes aquél taller de positividad: aprendizaje, confianza, seguridad, serenidad y el más repetido de todos: “agradecimiento”…

Si algo quedó grabado en la mente de quienes asistimos a tan interesante actividad, es que el cambio siempre ha de ser del interior al exterior…

Concluyo esta reseña, manifestando mi más profundo agradecimiento a la asociación Apafima por habernos permitido compartir esta experiencia… A Carmen, Mª José, Beatriz (fisioterapeuta, maravillosa profesional y persona), Lola… Y, ¡cómo no!, a Berta Álvarez por guiarnos en ella de forma tan participativa…

Y, sí, también, a los chicos y chicas de mi tutoría por haberme dado la oportunidad de aprender con y de ellos y ellas.

Echamos de menos allí, a quien por obligaciones inherentes a su cargo, no pudo estar…

Pero, ciertamente estuvo porque en todo momento apoyó esta actividad complementaria a la ¡tan necesaria acción tutorial en ESPA!… Rafael Maldonado, nuestro jefe de estudios.