LA ILUSIÓN COMO MOTOR DE VIDA

El pasado viernes 27 tuvimos la oportunidad de disfrutar con un programa doble del Plan VECA gracias al testimonio de una pareja de “Héroes del día a día” que consiguieron hacer un hueco en sus apretadas agendas para visitar el Gaona y así poder compartir sus historias con nuestros jóvenes.

 

Tras haber realizado el trabajo previo de sensibilización en las tutorías, el alumnado de la ESO y Bachillerato estaba expectante para recibir a los invitados. Dos profesionales relevantes que vinieron desde Madrid, con gran humildad y cercanía, para pasar toda la mañana en el instituto. 

 

Los grupos de la ESO esperaban en el Patio de Columnas la llegada del personaje más misterioso que jamás ha participado en el Plan VECA. Por su seguridad, la identidad del Jefe de Fugitivos de INTERPOL España debía permanecer en el anonimato. Y nuestro primer “héroe” de la jornada nos demostró que es compatible tener una gran responsabilidad profesional dentro de la Policía con ser una persona normal. Su testimonio y a través de las respuestas a las numerosas preguntas que hicieron los chavales, permitió conocerle algo más gracias a una historia personal cargada de ilusión.

 

Criado en Madrid, desde muy pequeño, y tras vivir en primera persona un atraco en el negocio familiar, siempre tuvo el sueño de convertirse en policía para ayudar a los demás. Todo en su vida giraba alrededor de ese sueño. Según nos confesó nunca fue un estudiante brillante, pero se esforzaba mucho para ir superando cada curso. Se esforzó para terminar Bachillerato, del mismo modo que hizo para superar con éxito los estudios de Magisterio. Y a partir de ese momento puso todas sus energías en prepararse sin descanso para llegar a ser policía. Su esfuerzo y constancia le permitieron conseguir uno de los mejores resultados en la dura fase de oposición.

 

Tras varios años, su formación y experiencia le permitieron acceder a una plaza en la INTERPOL, el cuerpo policial más grande del mundo. Tiene bajo a su mando a un equipo de 16 policías y son responsables de buscar y detener, viajando a muchos países, a los más peligrosos fugitivos de la justicia.

 

Nuestro “héroe” VECA confesó a los chicos que sigue sintiendo miedo en cada misión importante, reiteró lo importante del esfuerzo por lograr un objetivo en la vida y confirmó la trascendencia que tienen los valores en el trabajo en equipo. Todo un ejemplo de constancia para alcanzar su meta.

 

La sesión con Belén Estébanez, coordinadora del equipo de trasplantes del Hospital La Paz de Madrid, nos ofreció aún más emociones. Todos los que llenamos la Cripta (alumnado de Bachillerato y su profesorado) pudimos conocer un testimonio cargado de sentimientos, esfuerzo, compromiso y la misma ilusión que habíamos visto antes en el Patio de Columnas.

 

Belén, nacida y criada en Málaga, tuvo una infancia muy dura y difícil. Gracias a tener un sueño y una vocación (ser médico), pudo sobreponerse a todos los problemas que le rodeaban. Su esfuerzo y constancia, además de contar con el apoyo de su hermana, le permitieron ir conquistando cada uno de los retos que se iba proponiendo.

 

Sus sinceras palabras sobrecogieron a los presentes, del mismo modo que sucedió en el momento que Belén comenzó a explicarnos su trabajo como médico. Tras conseguir superar la exigente oposición del MIR, Belén decidió que quería desarrollar su carrera en la especialidad de “Medicina Intensiva”. El trabajo en la UVI, donde las personas se debaten entre la vida y la muerte, requiere de profesionales  expertos en valores, y Belén nos demostró que ella lo es.

 

Tras varios años Belén decidió dar un giro a su vida laboral. La aparición de una vacante en el servicio de trasplantes le hizo emprender un nuevo reto, coordinar el servicio de trasplantes infantiles en el Hospital más importante de España. Belén nos explicó la complejidad que conlleva realizar un trasplante de órganos (donde nuestro país sigue siendo el nº 1 en el mundo) y la importante labor que desempeñan todos los profesionales (desde el personal de limpieza hasta los mejores cirujanos) a la hora de salvar la vida a una persona que requiere de una operación compleja.

 

Belén, ejemplo de voluntad y pasión, respondió al gran número de preguntas que generó con su charla. Según nos contó, el avance de la medicina sigue produciéndose a velocidad vertiginosa, aunque niños y mayores siguen necesitando de los cuidados y la atención de profesionales sanitarios tan implicados y vocacionales como demostró ser nuestra “heroína”.